Ya todos los usuarios de casi cualquier plataforma saben del éxito que ha tenido AngryBirds sin necesidad de nombrarlo. Tan popular, que sólo falta una versión para Gameboy del juego (sí, para el Gameboy de serie clásica). El problema es que si eres de los realmente adictos que ya los pasó todos con todos sus secretos, encontrar otro tan bueno, largo y adictivo, te va a costar.
Presentando Cut The Rope. Un gran competidor de AngryBirds en cuanto a sencillez de uso y nivel de adicción y ganador de algunos premios en su versión para iOS. Cut the Rope te invita a alimentar a una amistosa criatura con un manjar de caramelo, claro, recogiendo todas las estrellas y sorteando toda clase de obstáculos antes. Si el mounstrillo no recibe el caramelo, entristece… y tu pierdes. Con una dinámica de uso fácil, aprendizaje progresivo y muchos desafíos, este fabuloso juego llega al mundo de Android de la mano de GetJar y adivinen qué… ¡Completamente gratis durante la semana de lanzamiento! El único detallito es que tendrías que pasarte a descargarlo desde la tienda de GetJar, pues es exclusivo de ella por ahora. Pero luego de eso, si tienes un teléfono Android te garantizo otro sin fin de horas pegado a la pantalla con fabulosos y fluidos gráficos, tratando de hacer los malabares más inverosímiles con un caramelo, algunas cuerdas y tu dedo índice. ¡A JUGAR!
También recuerda darle un vistazo a otro de los juegos que he recomendado para Android: Mini Squadron. Además, si aún no tienes un teléfono Android, te vuelvo a sugerir te des una pasadita por este post de AndroidVe a ver si te convence :). ¡Saludos!
Facilitadores: La tecnología no es su enemiga, el paradigma lo es.
Desde que empecé nuevamente mi carrera universitaria, he tenido la motivación de que realmente disfruto el camino que elegí recorrer. Desde joven atraído por las nuevas tecnologías de comunicación e información y ahora partícipe de ellas, elegí la Comunicación Social como mi sueño por el hecho de que me permitirá hacer dos cosas que siempre me han gustado: Estudiar, comprender y aprovechar a fondo estas maravillosas tecnologías y a través de ellas compartir con el resto mis letras, sea para enseñar, aprender, o simplemente compartir. Inspiración y ganas de verdad que no faltaban y aun no faltan, pero algo ciertamente me ha frenado un poco… La bendita manía de aferrarse al sistema.
Albert Einstein siempre lo criticó
La enseñanza debería ser de naturaleza tal que lo que se ofrece se recibiera como un don valioso y no como un penoso deber.
El bendito sistema educativo, desde el tradicional hasta el —para mi mal llamado- andragógico, se empeñan en imponer paradigmas y procedimientos obsoletos y rigurosos que desmotivan al estudiante, en lugar de darle riendas en aquello en que este estudiante se destaca para liberar todo su potencial. Nunca hacemos con amor aquello que “tenemos que” hacer, hacemos con amor aquello que “QUEREMOS” hacer. Pero no, están las reglas y hay que seguirlas.
Recientemente esto se ha visto en mi clase y es muy, muy frustrante. En primer lugar nos “prohíben” la transcripción de trabajos e informes a computadora, para “incentivar” la originalidad y “evitar el plagio”. En mi opinión, eso es completamente ilógico y hasta inútil. ¿Cuántas veces no tomamos un artículo, en aquellos tiempos de lápiz y hoja de examen, y lo estampamos en seco sobre el papel sin otro cambio que la forma de la letra? Quizás era más “difícil”, pero siempre existió el ctrl+c/ctrl+v y, aún así, había quienes se destacaban sacando análisis, investigaciones y reportes completísimos. El que quiere aprender y tiene talento, no necesitará copiarse. Aquel que no tenga interés, sin embargo, aunque sea en código morse se copiará textualmente.
Además de lo anterior, entonces nos enseñan, como leí en algún lugar en la web (no recuerdo la fuente, si alguno la conoce por favor hágame saber y con gusto la reflejaré acá), a “que si copiamos textualmente una definición de la web o un libro es plagio, pero si tomamos la misma definición y cambiamos una que otra palabra, moviendo esto de aquí para allá, entonces ya no es trampa”. Parafrasear seguirá siendo copiar, y usemos o no la computadora o el teléfono, quien quiera copiarse, se copiará como sea.
Visto y dicho esto: ¿Cuál es el problema de que nosotros, jóvenes que hemos crecido con las tecnologías de comunicación e información hasta hacerlas parte de la vida diaria. Nosotros, que conocemos casi con total naturalidad aquello que muchos quisieran entender y explotar. Nosotros, que como nuevos comunicadores utilizaremos todas estas herramientas TODOS LOS DÍAS DE NUESTRAS VIDAS, usemos nuestros teléfonos en los talleres, o nuestras computadoras para las transcripciones, o el correo electrónico para enviar nuestros trabajos y compartirlos o las redes sociales para leer las notas periodísticas o literarias que mañana deberemos crear y que (con toda seguridad) crearemos por este medio? ¿No deberíamos más bien ser motivados a conocerlos? ¿Debemos convertirnos en analfabetas funcionales porque ustedes no entiendan la revolución que esto significa? ¿Es que no saben que quien no esté motivado no lo estará más por tener que escribir, que terminará plagiando igual?
Entonces, no nos obliguen a divorciarnos de las herramientas que forman parte del hoy y del mañana por el hecho de que desconfíen de ellas, de que no las conozcan o las dominen. No nos obliguen a dejar de amar los “feeds”, o el Internet, o los “teléfonos inteligentes”. No digan que hacemos trampa simplemente porque sabemos utilizar con naturalidad aquello que ustedes no conocen. No nos maten el amor, ¡enamórense ustedes! Por alguna vez en la historia, hagan caso al sabio Einstein y al ilustre Robinson.
Quiero ser comunicador, de corazón, dispuesto a servir a la comunidad y a la nación. Pero por encima de eso soy informático, y son las TiC’s mi pasión, mi fortaleza y el mejor modo de servir a lo que será mi profesión y mi público a la vez que crezco más como persona y como ser humano, sin dejar de ser feliz…
No sean ustedes, mi “ejemplo a seguir”, quienes me quiten eso.
Este es un post personal, muy muy personal, tan personal que quizás le quieras pasar por un lado, ¿o quizás no? En fin, me mudé, estoy mudado mudadísimo y aunque llevo cierta alegría dentro por el logro también confieso estar muy, MUY nervioso. También tengo pensado empezar mi proyecto de emprendimiento comercial desde el lúnes (o mañana mismo, pues empiezan las cuentas). En fin, les quiero comentar como fue, muy resumidamente. Primero contarles que aunque salí de casa, no precisamente “me fui” de casa. Digamos que soy vecino de mis padres. Sin embargo y a pesar de la cortísima distancia, las cosas han cambiado en sobremanera. Ahora hago mi propio café y soy yo quien sintoniza las noticias, todo está callado cuando despierto, antes ellos eran mi despertador. Cocino para uno o dos y es aburrido, digamos que cocinar para todos hacía que la aventura de cocinar valiese la pena algo más. Sin embargo, todavía comparto lo que sea que cocine con ellos. Además este espacio es más grande y completamente mio, eso es reconfortante, pero todos los días hay una nueva reparación que hacer o algo que solucionar, lo que supongo ocurrirá hasta que esté completamente establecido y los detalles más grandes estén cubiertos. ¿Cómo lo hice? Pues primero hube de rehabilitar, junto a mi novia y mis padres, un local que antes estaba alquilado y que realmente dejaron hecho un desastre. Así recibí el lugar.
Bien, no estba de lo mejor. Le hacía falta algo de pintura, amor, mucho orden y una llave de fregadero nueva. Lo de la pintura no llevó mucho tiempo, lo de la llave tardó algo más de un mes. Primero limpié todo e instalamos la nueva llave y unas semanas después empecé a mover lo que hacía falta. Lo primero fue el escaparate, todo un desafío: dos personas, muchas instrucciones y tropezones y una carrucha con los cauchos vacíos. ¡Pero el escaparate pasó!
Ahí arriba ya se pueden ver el escaparate y la nueva cesta de ropa. También pueden ver que la llave del lavaplatos cambió de ser un viejo y triste tubo de cobre doblado a la fuerza a una decente y sencilla llave “cuello de cisne” que reluce en plateado. También pueden ver una bonita mesa de ratán. Pero todo sigue hecho un nudo. Así que había mucho todavía por hacer. Así que procedí a armarme de taladro y herramientas y con algo de sudor, un par de palabrotas, mucha ayuda de Dios y un dedo quemado, instalé la platera. Esa misma noche con Ayuda de Elizabeth llegaron la computadora y la cama. Fue la primera vez que dormí en el nuevo lugar. También cabe destacar, por supuesto, las dos bonitas cortinas que hizo mi novia, con ayuda de mi madre, para la entrada al baño y la parte baja del lavaplatos. Floreadas y todo, por suerte no tengo problemas con eso de las flores y la sexualidad.
Sí, lo notaron, lo primero que hice fue encender la PC y tumbarme en la cama. No “arreglé” nada porque quería una foto natural, así que ignoren la ropa colgada y la cama destendida. Perfecto, ahora ya era un cuarto, pero la idea es que sea un apartamento así que faltaba algo más. Al día siguiente limpié tanto la cocina y la nevera (gracias a Dios y mis padres por ellas) y cuando nadie se dio cuenta, “juaz!” la nevera fue a tener al cuarto, luego, con ayuda de Eli, pasé la cocina y la bombona de gas. Otro desafío, la cocina pasó horas con una fuga de gas, otra vez con paciencia y mucha asesoría la reparé y se hizo la paz.
De nuevo la foto al natural y sin maquillaje ahí arriba, por eso esta vez les pido ignorar los dos paños (uno rosa y uno azul) colgados al azar por el lugar. El azul está allá arriba por un accidente con el café que requirió una limpieza de emergencia, el rosa porque el ganchito para el paño aún no había sido colocado. Ahora sí, casi todo completo. Luego con algo más de tiempo y paciencia mi madre y yo instalamos unas repizas hechas en casa para colocar quien sabe qué cosas (que ahora se me ha hecho muy útil para guardar viveres y utensilios), una en la esquina de la barra del lavaplatos y otra justo debajo (que está cubierta por la cortina. En un momento de completo ocio, más tarde, fijé el simpático ganchito que serviría de hogar al paño de cocina.
Y así pues, ya llevo casi una semana en este lugar. Es cómodo, fresco y agradable y aunque aun le faltan cosas, debo decir que estoy agradecido y contento por el apoyo recibido y por el logro alcanzado. Pero el reto apenas comienza. ¡Que sea lo que Dios quiera y a seguir avanzando!
No voy a decirlo de modo afirmativo porque a mi mismo me molesta cuando los “expertos” “afirman la muerte” de equis o ye tecnología/marca/tendencia. Pero sí me despierta cierta curiosidad el tema. En Venezuela uno de los aparatos de tecnología móvil más sobrevaluado, consumido y sobrepreciado es el BlackBerry de RIM. Sin embargo tengo la impresión de que este juguete, que ya ha perdido un gran mercado en otras latitudes, podría ver en este año y el por venir un futuro bastante oscuro y empezar, tristemente para RIM, a dejar el camino libre a la “siguiente mejor cosa”. Y es que las cosas realmente se han puesto algo turbias para la marca incluso en este país en el que es tan idolatrada. Entre los amigos de lo ajeno, la competencia y la experiencia ofrecida por nuevas plataformas prometen hacer de 2011 un año difícil para la BlackBerry. Por un lado tenemos el factor más triste e influyente: Los amigos de lo ajeno. En nuestro país estamos viviendo tiempos difíciles con respecto a la seguridad y la delincuencia al parecer se toma las cosas más en serio que la mayoría de las personas. No sólo conocen mejor los codiciados juguetes y su funcionamiento, sino que se han hecho expertos en localizarlos, interceptarlos y robarlos para luego en compañía de terceros oscuros “lavar” el equipo y venderlo como nuevo a precios más bajos. A pesar de que RIM se ha dado cuenta de esto, le saldría costosísimo bloquear mensualmente los centenares de ID’s de los teléfonos robados (una vez bloqueado el ID del equipo, las bondades como BIS y BMS quedan completamente inservibles) y ha empezado a renegar ante las solicitudes de las operadoras para hacerlo, obligando a Movistar a considerar no importar más los equipos.
Además del punto anterior, tanto operadoras como comunidad de usuarios han empezado a mirar a otras plataformas con mayor potencial que BlackBerry y que son más accesibles y hasta cierto punto seguras, enfocándose este año en explotar esos mercados. En primer lugar, en este punto, tenemos a la excelente plataforma Android. Desde que se introdujo hace unos meses, Android se ha transformado en un fuerte competidor en el sector móvil con terminales de todos los precios que comparten la misma potencia y variedad de uso. Con equipos que van desde los Bs. 1200 hasta los Bs 7mil hay Android para todos los gustos y bolsillos y aún así, desde el más barato hasta el más caro pueden realizar funciones que van desde edición de documentos hasta consumo y creación de contenido multimedia. Además, al ser una plataforma con un gran soporte internacional, ha empezado a crecer más rápidamente que la de RIM, haciendo que sea imposible ignorarla. De hecho cuando el Presidente de Movistar, Juan Abellán, anunció la llegada de la Samsung Galaxy Tab a Venezuela, le fue hecha la pregunta sobre la BlackBerry Playbook, y la marca canadiense se llevó un fuerte golpe en el ego…
En segundo lugar, está una plataforma que al principio pasó desapercibida por estos lados, pero que ahora gracias a una sorpresiva y potente alianza, empieza a ser una posibilidad y viene con una gama de buenísimos equipos que dejarían de nuevo a la BlackBerry con la cara gacha. Me refiero a Windows Phone 7. Microsoft ha venido jugueteando con la idea de este sistema operativo desde 2010 y la verdad es que al lanzarlo la acogida del mismo fue más grande y mejor de lo esperada, convirtiéndose en poco tiempo en un jugador muy influyente. Aún así, no tenía el soporte de equipos necesario, cosa que cambió con la sorpresiva alianza de otra favorita que quiere volver al juego: Nokia. Con Nokia y HTC, que tienen fortísima presencia en Venezuela, es de esperar que el mercado de Windows Phone 7 pronto llegue al país y de ser así, dudo que entre ellos y Android dejen mucho campo para RIM. De nuevo, para cerrar, no digo que BlackBerry “vaya a morir”. Odio decir esas cosas. Pero viendo el movimiento que veo en todas partes, entre dos de las principales operadoras y el cambio de visión de la mayoría de los usuarios mediana y altamente experimentados, creo que “pedir el PIN”, pasará a ser pronto, como dirían los hipsters, TAN del año pasado. La primera imagen fue tomada originalmente de Celularis.
Todo el mundo estaba consternado, terremotos, maremotos, huracanes y tornados, volcanes despertando por doquier… Y la guerra, ese invento imbécil de una insignificante criatura con delirios de grandeza llamada hombre, con el fin de encontrar cualquier excusa para matar el aburrimiento y tratar de demostrar que es aún más grande cada día. Esa pendejada de que pelea por la paz, cuando quien ama la paz nunca llevará otra arma que el corazón y la razón… Dejan de producir toneladas de comida y bienes para la vida por gastarse eso que llaman dinero en la construcción de más y más armas; para la paz, claro. Se jactan de haber conquistado a la pobre e indefensa luna y al aún más pobre y desconcertado espacio; por el bienestar del mundo, por supuesto. “No entiendo qué bienestar -dijo el espacio confundido más tarde, en una entrevista-, no hay otra cosa en mí que polvo y gases y rocas vivas y nada… Y bueno, sus armas y satélites, que es lo único medianamente bueno (los satélites, mientras funcionan) que han puesto en mí”. Luego, después de derrochar todo ese dinero en todas esas pequeñeces que para ellos son grandezas, en esas pendejadas importantísimas, vienen y promueven “un tweet para combatir el hambre en África”, o “un like en Facebook por la paz en Libia” y otras grandísimas hazañas típicas de un ser con un cerebro tan obtuso como el de los virus. Pero todo eso ya es otro tema…
Todo el mundo estaba consternado: Casas que rodaban y volaban, automóviles y tanques de guerra que salían disparados por los aires y caían hechos trizas en algún lugar del océano y nadie entendía por qué. ¿Por qué?
La única que lo sabía despertó esa mañana con cierta angustia. Estaba completamente congestionada; su temperatura mínima estaba demasiado alta y su temperatura máxima estaba demasiado baja, sentía escalofríos por todo su cuerpo y cierta piquiña molesta por su norte. Además tenía un sabor aceitoso y desagradable en su saliva y sus poros estaban secos e irritados. “¿Qué rayos tengo?” Pensó. Se despidió de la luna y saludó al sol al empezar la nueva jornada, se desperezó —como todo ser de la creación también siente pereza en cada nueva jornada- y se sentó a leer la Osa Mayor, tratando de tranquilizarse.
-Hoy tienes más de esas sombras negras cerca del hemisferio derecho -Dijo un asteroide que pasó a saludar.
-Sí, es el Nervio Arábigo, me está echando mucha broma.
-¿Cómo lo soportas?
-Para eso me hicieron
-Pero es injusto
-Muy injusto
Bajó la mirada, el asteroide no pudo continuar conversando, su vida es muy ocupada, siempre viajando de uno a otro sitio ya empezaba a alejarse. El Creador la miraba de lejos y sacudía la cabeza desconsolado.
-No lo soporto -dijo ella
-No se qué decirte -contestó El con una mueca un tanto melancólica- Te entregué a ellos como un tesoro con toda tu belleza y tus riquezas, única en el mundo conocido, quizás exclusiva, de pronto hasta envidia de los mundos por conocer, pero ellos no hacen más que mirar a otras que podrían ser como tu, mientras te destruyen y se destruyen a sí mismos… Es… desconcertante.
-Espero -gritó, en la distancia, un apenas visible (pero fácilmente audible) planeta con voz nerviosa- que no se enteren de mi existencia.
El Creador —que sí le veía muy bien- le miró.
La luna se encogió de polos.
El Creador la miró.
La tierra suspiró.
El Creador sopló algo de esperanza sobre ella.
De pronto sintió ella un dolor punzante en el músculo europeo, era como, como cuando te golpeas la pantorrilla contra el borde de una mesita de café. Era, era horrible, le zumbaba el núcleo por los gritos, las bombas, las quejas, los llantos. Sintió pánico, dolor, angustia, dolor, desesperación y dolor… Y humo y ganas de estornudar… El Creador trató de calmarla para que soportara, pero era tarde; iba… iba a estornudar…
Aunque ya haya empezado a parecer un Fandroid por todo lo que hablo de la plataforma, la verdad es que todavía hay algo que no me convenció nunca en plataforma móvil alguna y Android no es la excepción; los juegos. Aunque muchos “expertos” puedan decir que los dispositivos móviles se van a llevar en los cachos a las consolas muy pronto, en mi opinión eso está lejos de pasar. Los juegos para móviles tienden a ser muy cortos, muy tontos o plano y simple: ¡muy malos! Claro que hay excepciones y hoy de casualidad encontré una: MiniSquadron. MiniSquadron es un juego en el que encarnas al piloto de combate y debes conquistar el cielo a fuerza de tu cañón de combate y algunas mejoras temporales. Los enemigos van saliendo en hordas y debes ir acabando con ellos para avanzar. La calidad del juego es realmente buena y su complejidad va un poco más allá de lo que esperamos de este tipo de juegos, con aviones desbloqueables que realmente cambian la experiencia del juego (ya se veían recompensas en Abduction, pero no agregaban más que estética), la posibilidad de compartir tu progreso en Facebook e incluso un modo multijugador para competir contra otros usuarios reales (esto requiere tener una cuenta creada en cierto servicio, sin embargo). Pero sin duda lo que más me llamó la atención de este juego es que, pese a su complejidad y buen acabado gráfico, es capaz de adaptarse perfectamente a casi cualquier dispositivo, de hecho fui capaz de probarlo con éxito en un Huawei um840 y un HTC Magic y corrió sin problema alguno. Les dejo un par de capturas y videos directamente desde Android Market:
Lo no tan bueno es que no podrás encontrarlo directamente en el Android Market por cuestiones geográficas, pero todos sabemos que eso puede solucionarse con algo de paciencia
Una de las cosas que me ha enamorado del Sistema Operativo para móviles de Google; Android, es la posibilidad de personalizarle con toda cantidad de aplicaciones y utilidades que se te ocurran. Ni los músicos somos olvidados y hoy le traigo a mis amigos aficionados (o hasta profesionales) de la música que cuenten con un dispositivo Android, una excelente aplicación que no pueden dejar de descargar: Musical Lite.
Musical Lite es una aplicación muy completa y ligera para dispositivos Android (1.6 en adelante) que te arma de inmediato con un arsenal elemental para que no te falte la música en ningún sitio. Un metrónomo ajustable (40~200BPM), un afinador, un piano de cola desplazable, un teclado compacto de dos octavas con ocho voces MIDI disponibles y un juego básico de batería de ocho piezas. Además, soporte para multitouch es dispositivos compatibles. Si tienes las posibilidades puedes incluso actualizarle a la versión Pro que trae soporte para control MIDI vía WiFi, grabador de voz e instrumentos de alta calidad y octavas ajustables pero, en mi opinión, ¡la versión “Lite” ya es toda una fiesta! Te dejo con un par de capturas y una pequeña demo en la que toco (de modo apresurado y por tanto no muy preciso) una melodía de Super Mario Bros 3 para NES en el teclado compacto.
Recuerdo aquella vez en que llegué emocionado a la casa con un curioso juguete electrónico que realmente me gustaba. Diferentes números se apresuraban hasta el extremo opuesto de la pantalla y debías eliminarles rápidamente eligiendo ese número para luego disparar. Pasó años conmigo, pero recuerdo haber sido severamente castigado por una sencilla razón: no tenía permiso para tenerlo. En casa no podía llegar con nada que no estuviese autorizado a tener y cuya procedencia fuera desconocida. Parecía todo un régimen pero veo que me libró de elegir un mal camino.
Desde hace algunos días he notado en mi barrio algo que me ha irritado mucho… Ahora el niño manda, es “intocable”. Y la excusa no está en una ley, sino en la mala interpretación de la misma. Antes teníamos deberes para exigir derechos, ahora reclaman derechos y que se frieguen los deberes.
Hace ya un tiempo fui amenazado por un tripón en la calle, el niño se me vino encima por no recuerdo qué razón e intentó robarme. Yo, en seguida, traté de hacerme valer, pero mi acompañante me recordó que podía meterme en ojos y me aguanté, me acerqué a la puerta de la que noté era su casa y quise hablar con su representante mientras el tripón, sintiéndose apoyado, seguía amenazandome. La mujer con quien hablé me dio la excusa más idiota que encontró sobre la hombría y la calle y todo, que eso no era asunto mio y que ni se me ocurriera tocar a su hijo. “No se preocupe -contesté- que yo ya cumplí con hablar con la única que debería hacer algo”, me fui.
Por días estuvo luego el niño mirandome mal, insultandome y retandome a ser un hombre, aún teniendo el apenas trece años. Le dije una vez que hombre no es el bravucón que abusa de la vida, sino el que la asume y lidia correctamente con ella, se burló, intentó golpearme y se fue.
Una triste tarde supe que, luego de hacer lo mismo a quién sabe qué persona, fue interceptado por un joven que le dio muerte de varios disparos y huyó. Fue muy triste la noticia, muchos lloraban y su madre destrozada culpó, como hacemos siempre, al gobierno y a las instituciones por la inseguridad. Pero ella nunca lo apartó del lado oscuro, más bien se enamoró de su poder… y así pasa factura el lado oscuro…
Es culpa del gobierno? Qué estamos haciendo para mostrar a esa juventud el buen camino?
Lee tus libros en formato PDF en tu teléfono Android
Hace ya casi un mes desde que adquirí mi modesto pero muy potente Huawei Evolución y ahora entiendo por qué dicen lo que dicen de Android y por qué está creciendo tan rápido. Casi cualquier cosa que te imagines y te antojes de hacer, la puedes hacer en ese entorno. Hoy empecé una búsqueda muy particular: Me propuse terminar de leer “La Guía del Autoestopista Galáctico”, sacando partido de mi nuevo equipo. ¿El problema? Mi copia del libro está en formato .PDF.
Habiendo tantas maravillosas herramientas para leer libros en Android Market me parecía realmente triste tener que leer mí libro en Adobe Reader y pensé: “¿No puedo convertirlo en eBook?”, sí se puede y, para quienes se lo pregunten: Aquí comparto cómo lo hice.
Para empezar necesitamos convertir el documento .PDF a un formato más apropiado, epub viene siendo uno de los formatos favoritos por muchas razones. Para la conversión necesitamos una herramienta especial, esa es Calibre, un excelente producto de Software libre para publicación y conversión de ebooks. Este programa no sólo es muy potente y relativamente fácil de usar, sino que es gratuito, claro que si quieres y puedes hacer una donación, es bienvenida. Empecemos entonces por Descargar Calibre.
Apenas iniciado Calibre verás una guía muy buena para aprender a usarlo de modo más avanzado, por ahora vayamos por lo más rápido, que también funciona muy bien. Empecemos por hacer click en el libro rojo con el signo “+” y, asumiendo que hayas guardado todos tus libros en una única ubicación, seleccionar “añadir libros desde un único directorio”
Luego de seleccionar nuestros libros, estos aparecerán en la ventana central, en el mismo lugar donde está la guía introductoria. Ahí seleccionaremos el libro que queramos convertir y haremos click al libro beige con las dos flechas “en círculo”
Una vez ahí aparecerá una ventana que nos pedirá los “metadatos” del libro, podemos inclusive elegir una portada. Cuando hayamos finalizado hacemos click en “Aceptar”, la copia con el nuevo formato se guardará en el mismo directorio del .PDF original. Toma los dos archivos resultantes (El libro y su “metadata”) y envíalos a una carpeta en la SD de tu teléfono Android.
¡Listo! Esa era la parte “difícil”, ahora sólo debemos visitar la Android Market en nuestro teléfono Android y descargar Aldiko, en mi opinión, un muy buen lector de ebooks. Una vez instalada la aplicación, vamos al menú principal (ícono de la casita arriba a la izquierda) y seleccionamos la opción “SD card”, navegamos hasta nuestra carpeta de ebooks, seleccionamos el ebook recién convertido, damos un toquecito sobre él y seleccionamos “Import to Aldiko”. ¡Ya está! El libro aparecerá como si nada en nuestra estantería listo para ser leído.
Ahora podrás leerte todos esos libros .doc tranquilamente mientras viajas en el bus, el metro o esperas por el dentista.
¡Advertencia! El dominio de este tutorial podría provocar el pasar por alto paradas de autobús, estaciones de metro o números de citas debido a la adictiva experiencia de sumergirse en un buen libro. Se aconseja discreción por parte del lector… =D
He visto opiniones variadas en mi entorno con respecto a esta nueva alianza. Si no lo habías visto antes, Nokia por fin ha decidido que Symbian ha envejecido y apostar a Windows Phone 7 como plataforma principal. Algunos de mis amigos y conocidos no están de acuerdo con eso, otros muchos han criticado duramente la alianza. Sin embargo, en mi opinión personal considero que Nokia ha tomado la decisión más sabia. Al principio pensé en Google Android, también habría sido una opción válida, luego pensé “¿pero por qué no decidieron ir a lo HTC y fabricar tanto para Google como para Microsoft?”, eso también habría sido válido pero, para lo que Nokia necesita, no era el mejor camino.
De haber elegido a Android, Nokia habría saltado a la plataforma con más rápido crecimiento en los últimos dos años, una que cuenta con el sorprendente apoyo que significa todo el ecosistema de aplicaciones Google. Y ese sería precisamente el problema. Si bien Nokia no lo hizo bien con Symbian, tiene en su haber un conjunto de aplicaciones que funciona bastante bien, que tiene mucha fortaleza y está bien afianzado y estable. Apostar por Google significaría dejar todo esto de lado para concentrarse en Android Market, Google Maps y otros ecosistemas que no están bajo su control y además trabarían el crecimiento de los suyos que ya están bien desarrollados y cuentan con una buena base de usuarios, como la Ovi Store y Nokia Maps. Además, tendrían que regirse por las políticas de comercio de Android, desventaja para un mercado global como el de Nokia pues, por lo menos en Venezuela y otros mercados emergentes en que tienen fuerte presencia, no podríamos comprar sus aplicaciones fácilmente. Microsoft, por otro lado, está empezando con un sistema operativo para móviles diseñado de cero y que ha dejado Grandes Impresiones en el público, teniendo mucho mejores ventas de las esperadas a pesar de contar con pocos terminales. Sumar esas fortalezas de Nokia (Ovi Store es MUCHO más grande que WP Marketplace y Nokia Maps tiene Mayor trayectoria y base de usuarios que Bing Maps) a sus ya famosas franquicias Xbox Live, Bing y Windows Live, le garantizarían un ingreso más fácil a la lucha por los primeros puestos. De este modo, Nokia con Google perdería, con Microsoft en cambio, sería ganar ganar.
De harberse ido por la “Ruta HTC”, no sólo habría ocurrido lo anterior, sino que los esfuerzos para mantener el enfoque en tantos ecosistemas los desgastaría (puesto que seguirán trabajando en Symbian y Meego), además, Nokia se ha caracterizado por la alta calidad y consistencia en su línea de productos, seguir la “Ruta HTC” significaría caer en la misma tendencia de HTC, cantidades de terminales completamente diferentes entre sí corriendo cada plataforma. Uno de los principales problemas de Android es que si usaste antes un equipo HTC, tendrás serios problemas para acostumbrarte a un Motorola, pues se manejan completamente distinto. Microsoft, en cambio, ha exigido a sus fabricantes mantener cierta uniformidad en cuanto al diseño del hardware y la interfaz de control y navegación. Así, Nokia se aseguraría un ambiente consistente y de alta calidad. Bien podrías usar un N8 o un N3000 y seguiría siendo la misma experiencia.
Así que, al final, viéndolo desde el punto de vista de una empresa que intenta recuperarse, Nokia ha tomado la mejor decisión. Google ya está en lo alto y de querer Nokia participar con ellos, tendría que ajustarse a su juego. Por el contrario tanto Nokia como Microsoft están buscando un resurgir en el mercado de la telefonía inteligente, por lo que la colaboración entre ambos sería más igualitaria y les garantizaría la unión de fuerzas para volver a ir cara a cara con el fabuloso iOS y el omnipresente Android. Es una apuesta arriesgada, pero con muy buen potencial.