Esa música que se quedó en mi cabeza.
Soy un ser “musical”, rara vez se me hace sencillo realizar cualquiera de mis tareas si no estoy escuchando mi música favorita. Escucho casi de todo un poco, aunque hay ciertos géneros que no tolero, y la mayor parte de la música que escucho está en inglés, primero porque algo en las estructura de la gramática inglesa hace posible encerrar ideas más profundas en menos caracteres (aunque mi lengua natal siga siendo INFINITAMENTE RICA cuando se trata de fines poéticos); segundo, porque eso me permite practicar ese idioma.
En fin, a pesar de que escucho mucha música, de que cada día trato de descubrir alguna canción nueva y de que consumo horas y horas de psicodélica variedad de notas musicales, hay algunas que se han quedado pegadas en mi cabeza, bien por su música, por sus letras o por ambas, quiero compartir con ustedes las más destacadas en este post. Espero que les gusten del mismo modo.
Esta canción tiene una mezcla de sonidos electrónicos bastante oscura combinada con una voz suave, que te deja cierta sensación de incertidumbre/expectativa. Además, la letra es bastante real, aunque figurativa.
Si te gusta la música electrónica, no te pierdas esta pieza.
Thom Yorke – Hearing Damage (2009)
Con la misma sazón que Future Proof, pero esta vez más al estilo heredado de su trabajo en Radiohead, Thom Yorke nos trae Hearing Damage. Su letra es algo más abstracta que la de Massive Attack, pero sus sonidos también tienen algo más de “profundidad”, con arreglos tenues y llenos de reverberaciones que te harán sentir que que recorres un largo laberinto de emociones.
The Wallflowers – One Headlight (2005)
Organos y guitarras con suaves distorciones y reverberaciones ligerísimas. Esta canción te sumerge en su música de un modo en que deseas que nunca se termine, así de simple. Su letra también es bastante buena, representa el desgaste de las cosas que apreciamos de distinto modo, bien sea por el implacable paso del tiempo o por nuestros propios errores. Y de la lucha que libramos a veces por conservar esos grandes tesoros intactos.
Guns’n Roses – Paradise City (1988)
¿Mencioné que mis gustos son de variedad psicodélica? Sí, ¿verdad? Después de dos canciones cargadas de sonidos electrónicos y algo de rock y soul, este grandioso rock de la banda Guns’n Roses está cargado con una fabulosa letra que habla de libertad, ciudades paradisíacas y hermosas mujeres, así como de unos riffs de guitarra impresionantes que te provocarán ganas de acabar con todo y dar saltos de alegría a la orilla de la playa. ¿A que no provoca?
Lisa Miskovsky – Still Alive (2008)
No precisamente una canción “comercial”, la grandiosa banda sonora del videojuego Mirror’s Edge, de Electronic Arts, es una composición llena de sintetizadores, guitarras eléctricas y batería al más puro estilo pop que, aunque no seas amante del estilo, acompañados de la fabulosa voz de Lisa Miskovsky, te harán sentir literalmente “al borde”. Por cierto, ya que lo mencionamos, si no has probado Mirror’s Edge hazlo. Es un gran título.
Gary Jules – Mad World (2003)
Original de la banda británica Tears for Fears, la letra de esta canción es simplemente fabulosa, aunque algo triste es muy real y profunda. La pieza fue un éxito allá en 1983. Más tarde, en 2003, Gary Jules hizo esta grandiosa versión, muy dramática y sencilla, para la película Donnie Darko, triunfando otra vez.
Y ahí están, esas son sólo algunas, las que más me han gustado entre todas las que más me han gustado. De nuevo, espero que las disfruten igual que yo.