¡No vengas a cagar aquí!

Image by jasoneppink via Flickr
- ¿Qué paaasa coño? No puedes tocar como la gente normal?
- ¡Abre la puerta que tengo tres horas tocando como un pendejo! ¡Qué gente normal y qué coño!
- ¡Ya voy vale ya voy! ¡Tan masilento y tan atora’o! No juegue.En el corredor de mi casa no hacía yo más que reirme, mientras me servía una taza de café. Las conversaciones se perdían entre los ruidos de la metalurgia tigrera (entiéndase como matar tigritos con la herrería) y música de rock moderna, Los 007, Los Pasteles Verdes y Los Darts para ser más específicos. De pronto se hizo algo de silencio. Luego: - …Ya va…
- ¿Ya va qué? ¡Ah coño!… ¿Entonces?
- Bueno vale que ya va.
- Pero que frescura. Yo acabo de limpiar mi vaina y tu tienes que venir a cagar aquí. Esto es un sueño chico. ¿Es que esta vaina es baño público que todo el mundo viene a cagar aquí?
- Pero si nada más…
- … te vas a cagar en mi baño lavaíto chico! ¡Esa no!
- ¿No?
- ¡No vale allá hay! Déjame el agua ahí que allá hay… Nojoda toda la noche madrugando mi agua pa’esta vaina. Déja ese tobo ahí que allá hay.
- Y entonces nada más…
- ¡Sí! Y me dejas mi vaina limpia otra vez.Por suerte cierta información análoga al suceso ocurrido luego, no fue percibida por ninguno de mis sentidos, estaba concentrado desparramándome de risas… - Miiiiira esa verga…
- ¿Qué pasó?
- ¿Tenías que hacer un pozo en el piso?
- ¡Coño, tu si lloras, pareces una carajita!
- ¡Toma! ¡Límpias esa vaina!
- ¡No joda! Yo me voy… ¡Mami!
- ¡Anda vete pa’l coño! ¡Cagón! Al rato sólo escuchaba las mentadas de madre del vecino, mientras se oía el escurrir del agua y la promesa de que nadie más se volvería a cagar en su baño lavaíto, nojoda!Esa noche se echaron unas cervezas los panas, mientras yo compartía con mi querida Lexaleth la anéctoda. Supongo que la promesa no se cumplió, ya escucharía esa noche otra vez… ¡Una mentada de madre! ¡Así es mi vecino! ¿Tienes algún vecino igual o parecido?
Zemanta helped me add links & pictures to this email. It can do it for you too.