En casa no podía llegar con nada que no estuviese autorizado a tener y cuya procedencia fuera desconocida. Parecía todo un régimen pero veo que me libró de elegir un mal camino.
Desde hace algunos días he notado en mi barrio algo que me ha irritado mucho… Ahora el niño manda, es “intocable”. Y la excusa no está en una ley, sino en la mala interpretación de la misma. Antes teníamos deberes para exigir derechos, ahora reclaman derechos y que se frieguen los deberes.
Hace ya un tiempo fui amenazado por un tripón en la calle, el niño se me vino encima por no recuerdo qué razón e intentó robarme. Yo, en seguida, traté de hacerme valer, pero mi acompañante me recordó que podía meterme en ojos y me aguanté, me acerqué a la puerta de la que noté era su casa y quise hablar con su representante mientras el tripón, sintiéndose apoyado, seguía amenazandome. La mujer con quien hablé me dio la excusa más idiota que encontró sobre la hombría y la calle y todo, que eso no era asunto mio y que ni se me ocurriera tocar a su hijo. “No se preocupe -contesté- que yo ya cumplí con hablar con la única que debería hacer algo”, me fui.
Por días estuvo luego el niño mirandome mal, insultandome y retandome a ser un hombre, aún teniendo el apenas trece años. Le dije una vez que hombre no es el bravucón que abusa de la vida, sino el que la asume y lidia correctamente con ella, se burló, intentó golpearme y se fue.
Una triste tarde supe que, luego de hacer lo mismo a quién sabe qué persona, fue interceptado por un joven que le dio muerte de varios disparos y huyó. Fue muy triste la noticia, muchos lloraban y su madre destrozada culpó, como hacemos siempre, al gobierno y a las instituciones por la inseguridad. Pero ella nunca lo apartó del lado oscuro, más bien se enamoró de su poder… y así pasa factura el lado oscuro…
Es culpa del gobierno? Qué estamos haciendo para mostrar a esa juventud el buen camino?